Por Qué Duele La Mandíbula: 3 Terapias para Aliviarlo



Cuando aparece un dolor punzante y agudo en cualquier parte de nuestro cuerpo, normalmente toda nuestra rutina se viene abajo debido a la incomodidad al realizar nuestras actividades. Cuando se trata de una zona tan vital como la boca, las razones son aún mayores pues la importancia de este lugar es primaria. Por esta razón, hoy conocerás sobre el por qué duele la mandíbula para que prevengas y diagnostiques tú mismo este padecimiento.

Son muchas las posibles causas por las cuales puede doler esta parte del cuerpo. En muchas ocasiones, solo se trata de un problema menor, pero, ocasionalmente, puede ser un síntoma de una complicación mayor, por lo que debemos estar al tanto y a la defensiva para evitar que esta anomalía se complique aún más. Por ello, te invitamos a que nos acompañes para que descubras todo lo relacionado a este tema.



Por qué duele la mandíbula y qué síntomas presenta

dolor de mandibula

En primera instancia, el dolor de esta zona es particularmente diferente; primero que nada, por la cercanía que tiene con las conexiones sensoriales de nuestro cerebro y, por otro, con la que presenta con nuestra columna vertebral. Debido a ello, estos males se intensifican y los hacen poco tolerables.

Además de este agudo y latente síntoma, también suele haber presencia de:

  • Incomodidad a la hora de masticar o de tragar la comida.
  • Dolor en la parte de atrás del oído y que se extiende a gran parte de la cabeza.
  • Sonidos agudos que se escuchan al mover la mandíbula.
  • Sensibilidad en toda la articulación que permite el movimiento de la mandíbula inferior.
  • Incapacidad para abrir o cerrarla.
  • Molestias al hablar.

Motivos por las cuales duele la quijada

como quitar el dolor de mandibula



Si bien es cierto que existen múltiples causas por las cuales puede aparecer esta patología, las 5 más comunes son:

  • Estrés: resulta verdaderamente sorprendente la cantidad de enfermedades que puede ocasionar las variaciones psicológicas en el cuerpo de una persona. En este caso, y como en muchos otros, el estrés y otros factores (como la ansiedad, la tensión, la depresión…) puede ser el desencadenante de esta sintomatología.
  • Bruxismo: Esto no es más que el roce que se produce entre los dientes debido a apretar con demasiada fuerza la quijada. Esto, generalmente, suele ser de manera inconsciente y se vuelve casi un hábito entre las personas. En la mayoría de las veces, suele pasar durante las horas de sueños o vigilia por lo que es común que esta incomodidad se presente a tempranas horas de la mañana.
  • Oclusión dental: una mala o inadecuada oclusión (cierre) de ambas quijadas debido a malformaciones entre estas o los dientes puede ser el causante y detonante de ello. Cuando esto sucede, nuestras mordidas y cierres de mandíbulas no están sincronizados lo que ocasiona que se presenten agudos dolores en el transcurso del día.
  • Mala postura: aunque a algunos le sonará poco creíble, una mala postura cervical puede ocasionar y acumular tensión en toda la zona en dónde se conecta la articulación mandibular. Esto afecta, además, a todo el cuello y el frente de la cara. Por eta razón, debes corregir tu postura cuando estas frente al ordenador o cuando miras la televisión para prevenirlo.
  • Problemas dentales: por último, es común confundir el dolor en la quijada con algún problema que se encuentra, de hecho, en los dientes. Debido a esto, asegúrate de que no es tu caso revisando cuidadosamente los tuyos para descartar caries u otra afección bucal pues los síntomas son prácticamente similares.
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Las 3 formas de reducir el dolor mandibular

dolor de quijada

  • Realiza terapias de movimiento: trata de abrir lo más que puedas la quijada (hasta que te sientas cómodo) y vuélvela a cerrar; así, estarás estimulando las articulaciones que hacen vida en esa zona y evitaras que se atrofien por el poco movimiento. Repite esto hasta que sientas que has recuperado un poco más de movilidad en toda el área.
  • Aplica compresas calientes: de igual forma, y si es que tu quijada se encuentra un poco inflamada, puedes intentar aplicar compresas de paños calientas para reducir el dolor e hinchazón. De igual forma, y usando un método completamente contrario, puedes probar con un poco de hielo aplicándolo en el área en donde se presenta la incomodidad.
  • Prueba con un masaje: sea cual sea la causa por la cual tu mandíbula te incomoda, lo cierto es que en todos los casos los cartílagos y articulaciones del lugar se encuentran tensionados y estresados. Por ello, la mejor forma para contrarrestarlo será aplicando un masaje focalizado. Prueba haciéndolo de manera circular y en donde notes que con el contacto aumenta el dolor. Hazlo varias veces al día hasta que notes que la incomodidad se reduce.

Si a pesar de poner en práctica alguno de los tres tratamientos citados el dolor persiste, lo más recomendable es acudir al especialista para que sea este el que evalué la gravedad del trastorno. Sera él, a través de los procedimientos correspondientes, el que decida por qué alternativa tomar para tratar de mitigar el dolor.







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